Jesucristo Superstar desactualizado

Esta mañana ha caído en mis manos este texto anónimo: un supuesto examen -desgraciadamente, entiendo que es ficticio- que lleva a Jesucristo a pedir la jubilación anticipada.

En aquel tiempo Jesús subió a la montaña y, sentándose en una gran piedra, dejó que sus discípulos y seguidores se le acercaran. Después, tomando la palabra, les enseñaba diciendo:

“En verdad, en verdad os digo que serán bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Que serán bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos porque ellos alcanzarán misericordia…”

Entonces Pedro le interrumpió para decir: “¿Tenemos que saberlo de memoria?”

Y Andrés dijo: “¿Tenemos que copiarlo?”

Y Felipe dijo: “Yo no tengo papiro.”

Y Bartolomé dijo: “¿Te lo tenemos que entregar?”

Y Juan dijo: “¿Puedo ir al servicio?”

Y Judas dijo: “¿Y esto para qué sirve?”

Entonces uno de los fariseos que estaba presente y que nunca había enseñado pidió ver la Programación de Jesús y, ante el asombro del Maestro, le inquirió en estos términos: “¿Cuál es tu nivel de competencia curricular?” “¿Cómo has diseñado la motivación de intereses de palestinos y gentiles?” “¿Cómo atiendes a la diversidad?” “¿Qué significatividad tiene el material de aprendizaje que pretendes enseñar?”.

Y a Jesús se le llenaron los ojos de lágrimas y, elevándolos al cielo, pidió al Padre la jubilación anticipada.

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Continuará con la respuesta del alumno, comentario de evaluación y la evaluación. Lo que lo convierte en un texto brutal. ¡Autor, identifícate!

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De blog en blog… y viviendo ‘abroad’

De blog en blog…y tiro porque me toca. Tranquilos, que no os vamos a abandonar.

Yo me mudo, como las estaciones, y os presento un nuevo site dedicado a los españoles en el extranjero: Viviendo Abroad.

Anécdotas, historias de terror (ahora que se acercan estas fechas), cotilleos, artistas, “fugas de cerebro”… Idas y venidas, vueltas a la home. El pan de cada día. ¡Y algún que otro cotilleo, xè, Mariu!

Siempre intentando no perder de vista la calidad de nuestros textos, nuestras vivencias como viajeros, las fotografías que no se pierden, los entrevistados que más valoramos.

Lo mejor es que entres y nos critiques…Porque continuamos trabajando (véase la foto) y luchando por un mundo mejor, y por sacarnos las castañas del fuego. Enjoy!

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P.D. Pipas con Piel es mi primera criatura, no la dejaremos desamparada.

 

 

Del presente del verbo ‘cambiar’

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Foto de Aaron Duval-illustration

El cambio. El cambio es… El cambio es. Ni será ni fue. ES. Ahora, o nunca. El cambio se pudre si no lo usas en presente. Que no, que no. Que no te piensa esperar. No es ni el último tren ni topicazos del estilo. Es un chasquido que busca eco. ¿Te vas a esperar a que se te ponga la cara como una pasa encontrando “el momento perfecto”? Si lo tienes delante de tus narices, lo que pasa es que el cambio espera alguna propina. Ya que te abre los ojos…

Podría echarte de menos, pero lo haré de más

Podría decirte que te he estado echando de menos toda una vida, aunque realmente no tuviera un sentido (casi ni sintáctico ni semántico). Podría convencerte de que ahora mismo estoy exprimiendo naranjas pensando en tu amor, de que eres el culpable de mis ya-no-tan-frecuentes noches de insomnio o de que voy perdiendo sentimientos por la calle si te cruzas en el camino de mi mente. Podría prometerte un mundo de cosas que no sé cómo asimilar, llorarte en todas mis canciones preferidas para luego perderte entre líneas de textos personales y algo huérfanas.

Podría, podría… pero no lo haré. Ahora, la verdad, porque no tengo tiempo y me espera una bronca en el trabajo. ¿Antes? No hubiera tenido sentido. No lo hubiera tenido, no, porque hubiera sido una distracción mezclada entre tus abrazos, tus besos… tu lengua en general. Estábamos demasiado distraídos en el gerundio. Y, ahora, es tarde para echar de menos esa realidad, aquella que superó expectativas. Ni aún queriendo. En todo caso… podríamos volver a echarla de más.